Fundación Sol desmitifica condición de privilegio de empleados públicos

By | noviembre 7, 2017

Protestas AnefUtilizando datos la encuesta Casen de 2015 y 2016, el documento de la Fundación demuestra que la posición ventajosa en la que los medios de comunicación tradicionales suelen colocar a los empleados públicos, con titulares que los colocan ganando hasta un 43,8% más que los trabajadores del sector privado -según un estudio de Clapes-UC- no es más que una distorsión interesada de la realidad socio-laboral del sector, sostenida en una falsación metodológica.

Por Maximiliano Sepúlveda

Cifras en mano, y utilizando la metodología correcta, la Fundación entrega un cuadro bastante mas aterrizado del escenario que enfrentan los trabajadores del Estado, visión especialmente necesaria en miras a la negociación anual por el reajuste.

El empleo público en Chile

Según la encuesta Casen de 2015, existen 587.229 trabajadores públicos en Chile. En este análisis nos avocaremos a aquellos que se desempeñan en la administración central del Estado y en las municipalidades, sin perder de vista el hecho de que las asociaciones, federaciones y confederaciones, según sea el caso de trabajadores de la salud y educación municipal son actores activos al momento de la negociación y movilización tanto de la Mesa Sectorial como de la Mesa del Sector Público. Esta cifra se divide en una importante mayoría de compañeras trabajadoras, con un 61,86%, dejando a los varones en un 38,14%.

El promedio salarial de los hombres se encuentra en 728.250, mientras que en las mujeres en 534.237, reproduciendo las desigualdades salariales del mercado laboral chileno en general. Pero la mediana salarial, arroja como resultado 500.000 pesos para varones y 400.000 para mujeres, donde el 50% de los empleados públicos gana menos de 440.000 líquidos al mes, esto en la Administración Central y los municipios.

Por otra parte, los estudios que presentan a los empleados públicos como “privilegiados salariales”, elaboran su muestra comparando al Estado con todos los tipos de empleo existentes, sin considerar el hecho de que el sector público solo puede comparado con empresas que posean más de 200 trabajadores, exclusivamente.

Es por esto que, haciendo la comparación utilizando las herramientas adecuadas, la brecha se reduce a un 5%. Cifra exigua que además se explicaría por el hecho de que los trabajadores/as del sector público poseen niveles de escolaridad más altos que en el sector privado.

Además es necesario tomar en cuenta el factor territorial. Según datos de la misma Casen en las regiones de Coquimbo, Valparaíso, O´Higgins, Maule, Bio-Bio, la Araucanía y Los Lagos registran medianas salariales aún más bajas. En el Maule, por ejemplo, solo el 35% de los empleados públicos gana más de 500.000 líquidos al mes.

El rol de la negociación del Sector Público en la economía

En Chile existen dos mecanismos de formación de salarios erga omnes, es decir, que fijan normas de aplicabilidad generalizada. Uno es el salario mínimo, cuya fijación redunda en que un porcentaje mayoritario de los trabajadores del país gana un múltiplo del mismo, y el otro es la negociación del sector público.

El hecho de que ninguno de los dos mecanismos activen incrementos relevantes mantiene los salarios bajos no solo en los sectores afectados sino en toda la economía, debido precisamente al efecto numerario (fijador de estándares) que posee.

El reajuste del sector público, que afecta a alrededor de 591 mil trabajadores del país, convirtiendo al Estado en el principal empleador de nuestra economía, se constituye en un piso para las negociaciones salariales en el sector privado, de ahí su importancia capital para la mejora en las condiciones laborales y de vida de los trabajadores chilenos.

En resumen, las cifras nos entregan la certeza primero de que los titulares de diversos medios de comunicación, que además se multiplican convenientemente en los meses previos a la discusión por el reajuste, en el sentido de que los trabajadores del sector público ganan un 43,8% más que los privados no es más que una falacia interesada.

Es importante generar un trabajo sostenido de entrega de información, a fin de terminar con el mito de que los trabajadores públicos viven en una realidad aislada o excepcional, a fin de construir lazos estrechos entre trabajadores de todos los sectores.

La desposesión socio-laboral nos afecta a todos por igual, y debemos construir identidad política teniendo siempre esa premisa en mente. La contraparte siempre buscará diferenciar y compartimentar la realidad de los trabajadores en Chile, recurriendo para esto a herramientas retóricas y/o “técnicas”, sometiendo las cifras a torsiones abyectas. Generar conocimiento propio implica también identificar cuando las mediciones han sido realizadas con herramientas coherentes, indicativo claro de que se ha realizado una reflexión de buena fe, que apunta a informar, y no a lo contrario.

Fuente: Andime

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